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Mientras transcurre el
año 2020, yo recordaba mis días como pescador deportivo en el Río
Paraná. ¡Que feliz que vivía¡.-
Pensar que peleamos tanto
con los mayoneros y toda la pesca furtiva. Como me enojaba cuando veía
en un gran supermercado un doradito de 40 centímetros, que superaban
todos los controles hábilmente, hasta llegar a los mostradores.
Ni hablar de los
acopiados y las plantas de harina de pescado, a las que todo les venia
bien, sin analizar si eran dorados, surubíes, bogas, etc.-
Y los despropósitos que
han cometido con la pesca de los sábalos, en el sur de las Provincias de
Entre Ríos y Santa Fe, para ser utilizados en productos de ínfimo valor
económico.-
Mientras ocurría todo
esto, las pirañas y palometas bravas seguían multiplicándose, ante la
falta del gran enemigo natural, el yacaré.-
Pero cuando tratábamos de
plantear el problema a las autoridades, siempre nos decían que la
presión de la pesca deportiva era muy grande, en una palabra los
culpables éramos nosotros, que si usábamos anzuelos triples o dobles en
los artificiales, etc.-
Siempre preferimos hacer
nuestro aporte, le quitamos una pata a los anzuelos, implementamos la
pesca con devolución y no se cuantas cosas más con tal de frenar
la debacle que veíamos venir-
Bueno, ahora todos esos
problemas han desaparecido, los mayoneros ya no están en el río,
perdieron su trabajo que tanto defendieron, con abogados que nunca pude
saber quien los pagaba.-
Los grandes supermercados
lucen carteles que dicen “no vendemos pescados de río”, ya no tienen que
arreglar a los organismos de control.-
Las plantas de harina de
pescado han quebrado todas. Se ha suspendido la extracción de sábalos y
han desaparecido hasta las pirañas.-
Todo esto por una
sospechosa gestión por parte de las Autoridades, Nacionales,
Municipales y todos los responsables de los controles.
Simplemente no quedan más peces.-
Ya no vienen pescadores
deportivos de otras latitudes, que dejaban importantes sumas de dinero,
que movían mucho las economías regionales. Los complejos que tanto
invirtieron, se dedican a mantener a sus clientes, con entretenimientos
y jueguitos.-
No recuerdo bien, pero
por el año 2010 o 2012, llevando en ni lancha, a unos amigos que querían
conocer las islas que forma el río, noto actividad en el agua, me acerco
y veo un dorado de unos 10 kilos, moribundo, atacado por un cardúmen de
hambrientas pirañas.-
Nunca más vi un dorado,
pienso que ese fue el último. En definitiva,
nunca más vi un dorado, ni un surubí, tampoco bogas y palometas. El río
esta vació, sin vida, que lastima, todo lo que hemos perdido,.-
Pero no se asusten, esto
es nada más que una fantasía de una mente, un poco desequilibrada.-
Lo importante es que
sigamos luchando con todas nuestras fuerzas, para evitar que esta
historia se haga realidad.-
Carlos Chaubell
06-09-07 |