Lo asegura
un estudio realizado por la Fundación Ambiente
y Naturaleza, la UBA y el Instituto Tecnológico de Buenos
Aires. Faltan leyes y las que existen no se aplican.
Por: Valeria Román
El cambio climático ya está afectando a la población
y a los ecosistemas, con el retroceso de los glaciares, la reemergencia
de enfermedades como el dengue o la mayor frecuencia de inundaciones,
pero la Argentina sigue sin estar bien preparada para enfrentarlo
o para al menos minimizar el impacto que se sufrirá.
Lo afirma un informe de la organización Fundación
Ambiente y Recursos Naturales (FARN), que contó con apoyo
para su elaboración de instituciones académicas:
el Instituto Tecnológico de Buenos Aires, las facultades
de Derecho, de Arquitectura y Urbanismo, y la Maestría de
Gestión Ambiental Metropolitana, de la Facultad de Agronomía
de la Universidad de Buenos Aires.
En el informe, se advierte el estado de situación de los
principales problemas ambientales relacionados con el cambio climático.
Lo que tenemos es un diagnóstico de la situación,
pero no queremos quedarnos en la queja, sino que presentamos propuestas
concretas para movilizar estos problemas que nos afectan a todos
y a las futuras generaciones de argentinos.-
Se subraya que si bien el Congreso sancionó las leyes como
las de preservación de los glaciares y sus áreas
cercanas y la ley de bosques, aún no se están implementando
en todo el territorio nacional.
En el caso de los glaciares, que en su mayoría están
en retroceso según múltiples estudios científicos,
hubo demoras en la reglamentación de la norma que fue sancionada
en setiembre del año pasado. Recién en marzo, el
Gobierno dispuso que el Conicet inicie el relevamiento de las zonas
de glaciares y periglaciares.
Pero aún no definió las zonas prioritarias donde
hay actividades humanas que pueden estar afectando a los glaciares,
como la minería, ni tampoco empezó con las auditorías.-
Se alertó el martes pasado que la empresa multinacional
Barrick Gold y el gobierno de San Juan han presentado amparos judiciales
para que no se aplique la ley de glaciares en esa provincia.
Se oponen a la ley para que no los auditen y no se evalúe
si están dañando a los glaciares cercanos. La misma
empresa ya afectó glaciares del lado chileno y fue multada.-
En cuanto a la ley de bosques, el informe de FARN advierte que
aún continúan los desmontes ilegales. La Secretaría
de Ambiente de la Nación acordó días atrás
con las provincias la distribución de los fondos para controlar
mejor los desmontes y compensar a los titulares de bosques nativos
que realicen tareas de conservación.-
Sin embargo, los fondos asignados para poner en marcha la ley
de bosques son menores a la cantidad que fijó la norma,
El cumplimiento de la ley de bosques es crucial porque reducirá la
deforestación, que es una de las fuentes de emisión
de gases de invernadero, que conducen al cambio climático.-
Hay otros obstáculos en el cumplimiento de normas. Leyes
como la de residuos industriales, la de gestión de aguas,
la de residuos domiciliares y la de quema de pastizales no han
sido reglamentadas, según se indica en el informe de FARN.
Faltan también crear más áreas protegidas
para preservar la diversidad de especies y ecosistemas y fortalecer
las existentes.
Con respecto a la energía –que se usa en viviendas,
industrias, y transporte, entre otros rubros – aún
no se vislumbra un cambio que abandone la dependencia de la quema
de combustible fósil (carbón, petróleo y gas
natural).
Sabemos que el Gobierno elaboró un plan energético
que llega hasta el 2030 e incluye decisiones sobre la controvertida
energía nuclear, pero lo mantiene oculto. No brinda acceso
a la información ni da participación a la ciudadanía
en el plan.-
El informe revela también que falta una mayor planificación
de la gestión de los ríos y sus cuencas, y que para
enfrentar el colapso de la merluza en el mar argentino, se necesita
planificación y transparencia del Gobierno y del sector
privado.
Fuente: Clarín
23/04/11
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