Ante la proliferación de roedores en las islas del Paraná,
desde Taller Ecologista advirtieron que el fenómeno es producto
de un desequilibrio ecológico que tiene múltiples
causas, y que “la suspensión de las quemas no puede
ser considerada como el factor principal de este aumento de población,
y retomarlas no es tampoco la solución”.
Este fenómeno sucede cuando confluyen varios factores:
la alteración del hábitat (en este caso la creciente
del río) y la disminución de la cantidad de predadores
como los felinos autóctonos, las aves rapaces y los reptiles,
entre otros, que es agravada por las quemas.-
Los animales como el ratón “colilargo” son parte
de la naturaleza y siempre han convivido con las personas. En algunos
pocos casos, estimados en un 5% de la población, pueden
ser transmisores de enfermedades como el Hantavirus, y lo aconsejable
en estos casos es extremar las medidas de prevención.
La mejor manera de mantener en equilibrio estos valiosos ecosistemas
es conservar su biodiversidad y para eso es necesario planificar
ordenadamente el uso del territorio, conciliando producción
y conservación.-
La suspensión de las quemas no puede ser considerada como
el factor principal de este aumento de población de roedores,
y retomarlas no es la solución, como tampoco lo es fumigar
o colocar venenos.
Tomado de: Taller Ecologista
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