Una
gran cantidad de comunidades se verán afectadas directamente
por la sequía del río Pilcomayo , cuyo ingreso a
la Argentina este año se cortó dos meses antes que
en 2010. Según los ecologistas, esto podría derivar
en un “desastre ambiental”.
La cuenca del Pilcomayo nace en Bolivia y se extiende por Argentina
y Paraguay hasta su desembocadura en el río Paraguay. El
problema actual es que sólo pasa agua hacia territorio paraguayo.
El panorama es alarmante, según autoridades argentinas
y bolivianas. Más de 100 comunidades del Gran Chaco Americano
se verán afectadas por la interrupción del paso de
los peces y por un período de sequí a que impacta
en los sistemas naturales y humanos.
Fue así que algunas zonas, como Villamontes (Bolivia),
vieron disminuir el afluente de 2.500 a 90 metros cúbicos.
Lo más grave es la pérdida del recurso pesquero para
las poblaciones de Salta y Bolivia, ya que es su medio de subsistencia
y comercio.
La semana pasada la cancillería boliviana pidió al
gobierno argentino el dragado del río para permitir el flujo
de agua y peces. Las tareas empezaron el viernes, según
el gobierno de Formosa.
El Pilcomayo es considerado uno de los ríos más
inestables de la Argentina. Según los especialistas, hay
múltiples causas para explicar el fenómeno, naturales
y por acción del hombre. “Sufrió durante los últimos
años grandes pérdidas de peces y yacarés en
pantanos y ciénagas que terminaron secándose antes
de la creciente. A ello se suma también la mortandad de
ganado y las grandes dificultades de acceso al agua de las poblaciones
locales”.
Como expone Pablo Frere, Secretario General de REDES Chaco, “el
modelo desarrollado hasta ahora aumenta la vulnerabilidad del sistema
ambiental y da pie a situaciones de riesgo difíciles de
controlar o mitigar”.
Tomado de: Clarín
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