Rosa
Rodríguez / Santa Cruz de Tenerife
La incertidumbre sobre la evolución del fenómeno
volcánico en El Hierro asalta no sólo a los investigadores
del CSIC y el IGN, sino también a los biólogos. Lo único
que tienen claro es que en el Mar de las Calmas se está produciendo
una catástrofe biológica natural cuyas dimensiones
aún se desconocen.
Catástrofe biológica en el mar
En alta mar ya no se ven grandes peces muertos. Murieron todos
al principio de la erupción submarina o huyeron del Mar
de las Calmas». Alberto Brito, catedrático
de Biología Marina de la Universidad de La Laguna, estaba
ayer a bordo del buque oceanográfico Ramón Margalef,
justo «encima del volcán», y su primera impresión
es que la erupción submarina está provocando «claramente
una catástrofe biológica» natural en la zona.
Las dimensiones de esa catástrofe no las conocerán
los expertos mientras no cese la erupción y se pueda hacer
una evaluación completa que permita, explicó Alberto
Brito, «plantear distintos escenarios a corto, medio y largo
plazo».
De momento, hay escaso margen para la esperanza, únicamente
que «en las mareas las algas carnosas siguen vivas, y eso
es bueno», sin embargo, apunta que la vida de esta algas «dependerá de
cuánto dure el evento y de si la mancha se estanca mucho
tiempo». Cerca de la costa, recordó, siguen muriendo
peces más pequeños: «Se ven flotando pejeverdes,
fulas o lisas, que se están asfixiando porque el agua es ácida
y les falta el oxígeno».
Fuente: Canarias7
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