Desde
hoy está prohibido realizar la pesca comercial y deportiva
en el río Paraná de acuerdo a la disposición
de la Comisión Mixta argentino-paraguaya de los ríos
Paraná y Paraguay que establece la censura íctica
en las provincias de Corrientes, Chaco, Formosa, Misiones y además
se extenderá al país paraguayo.
La regla se prolongará hasta el 20 de diciembre, por lo
que durante 50 días está totalmente negada la pesca
con redes, espineles y señuelos de cualquier tipo en aguas
jurisdiccionales de la provincia ya sea sobre el río Paraná y
en sus cuencas interiores como arroyos, riachos o lagunas.
La finalidad de implementar un periodo de inactividad pesquera
se debe a la pretensión de preservar la fauna acuática
de la región en la época de reproducción,
debido a la notable disminución de especies en los últimos
años.
Si bien la Dirección de Flora y Fauna desde hoy se empezará con
el control para se cumpla la inhabilitación hasta mediados
de diciembre, no obstante desde Cámara de Turismo y Pesca
de la Provincia afirman que el lapso de veda es relativamente breve,
por lo que desde hace tiempo realizan acciones destinadas a lograr
la concientización de imponer una prohibición de
cinco años.
“El tema es mucho más grave y complejo de lo que
se cree”, manifestó a El Litoral uno de los integrantes
de la cámara de turismo y pesca Juan Martínez. A
esto agregó mucho más claro diciendo que “si
no se toman las medidas en serio, esta podría ser la última
veda. Cada vez hay menos peces en el agua”.
A esto resaltó que la función de la organización
civil que representa apunta a conservar a la fauna íctica
en su hábitat natural, aunque para ello se requiere la implementación
de normas serias. Ello solo se lograría con el acompañamiento
de autoridades competentes quienes deberían ser los encargados
de tomar injerencia en la temática con elaboración
de reglamentaciones, aspecto que hasta el momento se carece.
“Se necesita que el Estado se involucre y brinde una alternativa
a todo el sector que queda desprotegido. Porque por más
que propongamos opciones, lo que ocurre es que no hay consenso.
Hay posturas encontradas entre pescadores deportivos y comerciales”,
opinó Martínez.
A esto agregó que “quienes dicen que es prolongado,
es porque tienen un interés, por ejemplo los que fabrican
señuelos, ya que por año producen más de cien
mil señuelos por año. En cambio ahora se terminó la época
de la vaca gorda, es evidente la falta de acuáticos”,
afirmó.
El hombre resaltó en la necesidad de obtener una veda extensiva
-ya sea de dos años o cinco- por lo que señaló que “es
imprescindible ampliar el lapso de prohibición, porque ya
no hay épocas fructíferas para la pesca”. A
modo de ejemplo, se puede nombrar que en Paraguay la inhabilitación
de pescar en el agua dulce regirá durante todo el año
2006.
“De apoco se están matando a los reproductores, por
eso los peces son cada vez más chicos”, aseguró Martínez,
a lo que continuó diciendo que las especies más afectadas
por la depredación son el dorado y el surubí, ya
que son los elegidos tanto por los pescadores deportivos como comerciales.
De acuerdo a lo que se sabe la inhabilitación no incluye
a personas que pescan en la costa para su subsistencia.
A partir de las 0 de hoy empiezan los controles que contribuyan
a respetar el tiempo de restricciones a favor de la reproducción
de los pescados. Sin embrago el sábado gracias al accionar
de efectivos de la Policía Federal junto al personal de
la Dirección de Flora y Fauna se incautó casi diez
toneladas de pescado que se transportaba en un camión de
origen brasilero.
Asimismo, se debe agregar que a partir de la disposición
de inactividad obligada, integrantes de cuatro asociaciones que
nuclea a malloneros se encuentran reclamando una ayuda económica
y módulos de alimentos que los ayude a subsistir durante
el lapso que sus canoas quedarán amarradas a la costa del
río a causa de la restricción que se concluyó con
la Comisión Mixta argentino-paraguaya de los ríos
Paraná y Paraguay.
Fuente: Diario El Litoral
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