Es por un fenómeno natural, el cual hizo retroceder en
cuatro décadas enormes sectores de la bahía. Temor
por posibles inundaciones. Un fenómeno erosivo de origen
natural hace retroceder hasta dos metros por año sectores
de la costa de la bahía de Samborombón, por lo que,
en los últimos 40 años, esa zona bonaerense perdió cinco
kilómetros cuadrados bajo las aguas, reveló un informe
científico dado a conocer ayer.
"Al no ser una zona turística, lo que allí sucede
no tiene difusión. Pero la erosión natural y el retroceso
que se da en esos 150 kilómetros de costa es importantísimo",
dijo Jorge Codignotto, que estudia el tema desde hace años.
Codignotto es doctor en geología e investigador de la Universidad
de Buenos Aires y del Conicet, y se ha especializado en el estudio
de la erosión costera en todo el país. El investigador
verificó que hay erosión en prácticamente
todo el litoral atlántico bonaerense, pero la diferencia
en Samborombón es que allí se debe a causas naturales.
La Bahía de Samborombón, en el este bonaerense,
es una zona intermareal extensa que se extiende desde Punta Piedras
al norte hasta Punta Rasa al sur. Sus tierras se caracterizan por
ser bajas, inundables y pantanosas, lo que hace difícil
su acceso; mientras que sus costas están formadas por un
acantilado muy bajo, de entre 60 centímetros y un metro
de altura.
"Hay un incremento en el retroceso. Es una pérdida
territorial de dos metros o dos metros y medio por año.
Esto, a lo largo de 150 kilómetros de extensión,
por un promedio de un metro de altura, es un volumen fantástico
de sedimentos que desaparecen cada año naturalmente",
dijo Codignotto.
El geólogo afirmó que este fenómeno se da
por "el desplazamiento en la posición de los anticiclones
que genera, al igual que en otras zonas de la costa, un cambio
en la dirección y la intensidad de las olas; y esto, a su
vez, modifica la acción de las corrientes. O sea, se incrementa
la erosión en algunos sectores y en otros, no".
Adicionalmente, el aumento del nivel del mar provocado por el
calentamiento global también colabora en el proceso. Por
ello, en esta zona los fenómenos se dan tanto en el plano
horizontal, con pérdida de territorio, como en el plano
vertical, con aumento de la profundidad de las aguas.
Posibles inundaciones
El fenómeno en sí mismo no altera la vida de ninguna
población cercana a la zona, pero sí las afecta por
las inundaciones. Según Codignotto, "cuando se producen
fuertes tormentas del nordeste, el sector es fácilmente
inundable hasta la ruta 11".
Advirtió además que "cada año el nivel
del mar sube tres milímetros, entonces, la ciudad de General
Lavalle, cuya altura máxima es de 2,50 metros sobre el nivel
del mar y tiene zonas de menor altura, está en riesgo por
inundación marina, pero no por erosión".
El experto cataloga a esta zona como "un laboratorio natural
porque, por ser de difícil acceso y por no tener un atractivo
turístico, hay muy poca acción humana sobre la costa".
El científico consideró además que "la
erosión en este caso es como el envejecimiento humano",
por lo que "se pueden realizar acciones paliativas, pero nada
más. Estos son procesos naturales, pero ése no es
el problema. El problema somos nosotros, los hombres, porque estamos
tomando los territorios, sean costeros o no, como una cosa y no
como un ente que se modifica a través del tiempo. Y éste
es el paradigma que hay que cambiar".
Codignotto consideró también que "algunas medidas
se pueden tomar, pero no se pueden proteger 3.500 kilómetros
de costa. Se pueden proteger pequeños puntos, pero por un
corto tiempo. Lo que debemos tener en cuenta, como ya bien dijeron
las Naciones Unidas en 1985, es que las costas retroceden y debemos
hacer retroceder a las poblaciones de acuerdo al retroceso costero".
Para el experto, "no tiene demasiado sentido seguir gastando
dinero en el mar, tirar el dinero al mar, que tanto nos hace falta
en educación, salud y otras áreas".
Fuente: El Día / Nuestro Mar
18/01/12
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